En Academia Ciencias sabemos que estudiar con efectividad no es algo que todo el mundo sepa hacer por sí solo.

Muchos estudiantes cuando están delante de los libros intentan memorizar grandes cantidades de información en muy poco tiempo dejando de lado aspectos tan importantes como la organización, la asociación de ideas, el resumen, los esquemas, etc. El resultado es que no aprenden correctamente y tienen un lastre de falta de conocimientos por no cimentar poco a poco lo básico.

A lo largo de los años numerosos estudios de prestigiosas universidades(Stanford, Indiana, Chicago,..) han demostrado la eficacia de las técnicas de estudio como mecanismos para aprender y fijar los conceptos estudiados. En este recopilatorio os dejamos algunos de estos consejos que sabemos que funcionan.

Planificar el tiempo de estudio

Ir a clase todos los días está bien pero es sólo el principio de nuestro trabajo. Si queremos que lo que hemos visto en clase se solidifique en nuestras cabezas es necesario invertir tiempo después. La cantidad de tiempo empleado para el estudio dependerá del estudiante pero que duda cabe que es necesario establecer un horario fijo de estudio todos los días que mantenga el hábito.

Organizar el lugar, la hora y la frecuencia

Si la concentración es un problema para ti hazte a la idea que para estudiar lo mejor es hacerlo sin ningún tipo de distracción. Olvídate de televisión, videoconsola o móvil. Cualquier objeto que tengamos que pueda interferir en el estudio será una fuente de distracciones y por tanto un enemigo para nosotros. Piensa que mientras más concentrado estés menos tiempo tendrás que emplear para asimilar los conocimientos. Os recomendamos establecer un sitio fijo sin estas ni otras distracciones a una misma hora y a ser posible todos los días.

Recopilar todo el material necesario

Reúne todo el material de cada asignatura así como todo lo que pueda hacerte falta: lápices, bolígrafos, calculadora, etc. Ten el “equipo” necesario siempre ordenado así perderás menos el tiempo buscando apuntes, libros, etc.

Ser constante

Intenta motivarte para el estudio pero no hagas que de ello únicamente dependa tu esfuerzo….¿Te imaginas si sólo estudiáramos el día que tuviéramos ganas? El trabajo está claro que requiere cierto esfuerzo pero de nosotros depende que se convierta algo interesante y agradable o en un sacrificio. Intenta estudiar siempre con ganas pero no dejes de hacerlo porque no te apetezca. Fija tus objetivos y sé regular en tu trabajo con ello conseguirás las metas que te propongas.

Mantener un buen cuaderno

La mayoría de los estudiantes que obtienen notas altas tienen un buen cuaderno. Ten en cuenta que mantener un cuaderno limpio y ordenado te facilitará mucho la vida a la hora de estudiar. Tener un sitio adecuado donde estén los apuntes y las tareas hará que estudiar sea mucho más sencillo.

Anotar las dudas de cada tema y resolverlas

Es lógico y normal que cuando trabajes un determinado tema aparezcan dudas. Es fundamental que vayas anotándolas para poder consultarlas en clase y así poder tenerlas resueltas en tu cuaderno de notas. No confies en tu ciegamente en tu memoria, ¡anótalas! De igual forma, apunta los ejercicios que tengas dificultades con vistas a tenerlos localizados para reforzarlos.

Jugar

¡Que resulte divertido estudiar! Hazte unas tarjetas y apunta conceptos por un lado y definiciones por otro. Práctica con alguien o sólo.
Si estudias idiomas puedes utilizar pegatinas sobre objetos de uso común y escribir la palabra o palabras que lo definan.
Visualiza documentales o películas en versión original que apoyen de una manera más visual lo que estamos estudiando.
¡ Utiliza también la música! A veces el hecho de crear una canción o una historieta puede ayudarte a memorizar determinados conceptos.

Ampliar conocimientos

No te quedes en lo que aprendes a diario. El hecho de ampliar los conocimientos sobre lo aprendido hará que mejores considerablemente y destaques frente al resto. Sé curioso e investiga sobre lo que aprenderás más tarde, intenta ir siempre un paso por delante.

Repasar lo aprendido

Un alumno que no repasa lo aprendido en un par de semanas puede olvidar hasta el 80% de los contenidos. Si estudiar nos cuesta trabajo, ¡que pena si se nos olvida!
Para evitar esto y conseguir no olvidar lo aprendido hay métodos que nos sugieren realizar hasta 5 repasos:

  • Pasados 10 minutos
  • Al día siguiente
  • Una semana después
  • Un mes después
  • Seis meses después

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